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Aprenda hebreo en línea Historias del campus HebrewOnline.com |
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Historias del campus HebrewOnline.com |
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El énfasis en HebrewOnline no sólo es estudiar el idioma sino también la experiencia de aprendizaje en sí y la conexión especial con Israel y sus profesores.
A continuación, presentamos una recopilación de historias personales, contadas por los profesores y estudiantes de HebrewOnline.
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Fotos del 12 de mayo de 2007.
Sonia, de Bélgica, quien estudió en la clase excepcional (33AL) y su profesora Nurit (quien acaba de participar este último fin de semana de una maratón de recorridos organizada por Yad Ben Tzvi) en el mercado de la Ciudad Vieja de Jerusalén: "De acuerdo con la tradición conversacional que adoramos en eTeacher, hablamos mientras disfrutamos de paté de garbanzos, ensaladas, agua y café. Sonia llegó con una amiga para pasar la semana y vuelve a Bélgica mañana. Además de la hermosa reunión que, junto con mi marido, tuvimos con Sonia repasamos todas las palabras del vocabulario que estudiamos en clase durante nuestra conversación.
¡Un encuentro realmente productivo!"
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Agosto a septiembre de 2006
Cuando le conté a Morris que con mi familia estábamos planeando un viaje a Australia, inmediatamente se ofreció para hospedarnos en su hogar en Sydney. Acepté su oferta muy contenta y nos quedamos con él durante 5 días. Nuestra estadía con Morris y su familia fue muy conmovedora. Morris y su esposa hicieron todo lo posible por hacernos sentir como en casa.
Luego de muchos meses, Morris y su esposa viajaron a Israel de visita y nos encontramos a desayunar en la playa de Herzliya. Fue un encuentro cálido y placentero, como pasar un buen momento con viejos amigos.
Cuando se enteraron de que nació mi hijo, Ori, me llamaron para felicitarme y enviaron regalos por correo desde Australia a Haifa, lo que realmente aprecio mucho.
En la actualidad, sigo enseñando hebreo a Morris y ambos disfrutamos mucho de las clases. Morris está muy interesado en aprender hebreo y su progreso es notable de clase en clase.
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Hola, Tali.
David fue mi estudiante durante el mes de marzo de 2007. Visitó Israel como parte de un grupo de Florida que deseaba "adoptar" Kiryat Motzkin como su ciudad hermana. |

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Shalom,
Georgina, de la clase 22, me visitó en Shavuot. Vino con 3 de sus nietos. Fue maravilloso poder encontrarnos finalmente. Parecía que éramos viejas amigas...
Nurit.
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Sidsel Wold era una alumna particular que llegó a Israel para cubrir la guerra como parte de su trabajo como periodista de radio y televisión en Noruega. Durante el transcurso de la guerra, visitó todas las comunidades del norte de Israel, conoció civiles refugiados debajo del fuego y experimentó esencialmente la guerra desde muy cerca.
Me encontré con ella el 13 de agosto, el último día de la guerra. Esa mañana me avisó que iba a llegar a Haifa a la noche desde el norte para poder encontrarnos. En ese momento no sabía que iba a ser el día "más tormentoso" de toda la guerra en Haifa y no me refiero al clima. ¡En Haifa hubo al menos 16 sirenas antiaéreas en un solo día!
Cuando me llamó esa noche, yo tenía miedo realmente de dejar la casa ya que no sabía en dónde me agarraría la próxima alerta. Pensé mucho si tomar el riesgo de salir para encontrarme con ella o dejar pasar la oportunidad de verla y proteger mi seguridad.
La verdad es que me daba un poco de vergüenza porque yo, la israelita "acostumbrada a vivir en situaciones de guerra", tenía miedo de resultar herida mientras que ella vino sin ninguna preparación, desde un país que vive en paz y, así y todo, eso no la detuvo. Finalmente, decidí superar mi temor y encontrarme con ella.
Dejé mi casa y fui al hotel donde se estaba hospedando, el cual tenía vista a la bahía de Haifa. Cuando nos encontramos, nos dimos un abrazo muy emotivo y ambas decidimos quedarnos en el hotel. Las únicas personas del hotel eran soldados y agentes de prensa extranjeros que acampaban afuera para capturar las imágenes de todos los misiles que se arrojaban en Haifa.
Sidsel sugirió que nos sentemos afuera (aunque muy cerca de un refugio contra bombas), en la entrada del hotel en la costanera, con una vista espectacular de Haifa, pero no se veía ni un alma. Las personas estaban escondidas en sus hogares después de un día difícil de corridas hacia los refugios. Había un silencia mortal. No había autos en la calle y no se veía gente afuera. Nunca voy a olvidar esa experiencia tan extraña y surrealista de nosotras dos, solas, sentadas y mirando el paisaje pastoral, mientras tomábamos café y hablábamos.
Durante la mayor parte de nuestro encuentro me contó su experiencia cercana de la guerra, lo que vio, oyó y sintió en todos los lugares que visitó.
Fue un encuentro muy emotivo, no sólo porque nos conocimos cara a cara sino también porque las circunstancias fueron totalmente únicas.
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Cathy Schechter ha publicado en su blog su experiencia al visitarme en mi kibbutz en Israel. Describe su reflexión de lo que vio en nuestro kibbutz tan cambiante.
http://cathy-sabbatical.blogspot.com/
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Hola, Tali.
Quería compartir una linda experiencia que tuve en mi curso superior hoy. Hablamos sobre el Día de la independencia de Israel y el himno nacional, y pregunté si alguien conocía la Hatikvah. Le pregunté a Judith si quería cantar la Hatikvah conmigo. Comenzó a cantar con una voz increíble. Su canto fue hermoso y emotivo.
Luego le escribí un mensaje de correo electrónico con respecto a la tarea que me mandó y le volví a decir que me había conmovido mucho su canto.
En su respuesta me agradeció la oportunidad de ensayar ya que al otro día debía cantar la Hatikvah en su sinagoga y me contó que casi siempre canta en hebreo, etc.
Fue una experiencia muy importante para mí.
Shabbat Shalom,
Hagit
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La estudiante "A" es cristiana y, junto a su comunidad, financió la aliyah (inmigración) de un ruso a Israel.
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Shalom Malka,
quería contarte lo emocionada que me sentí el otro día. Estaba conduciendo y un auto delante de mí tenía una calcomanía impresa en hebreo en el paragolpes. Y es muy raro ver una calcomanía en hebreo en un paragolpes en el lugar donde vivo. Pude leer la primera palabra de la calcomanía: ¡ani! Me emocioné tanto que mi hija menor, que estaba en casa para pasar el fin de semana ya que estaba en la universidad, se rió de mí. La verdad es que estaba impresionada porque las primeras palabras que dijo cuando llegamos a casa fueron: "¡Mamá sabe leer hebreo!"
Sólo quería decirte lo mucho que Víctor y yo disfrutamos las clases.
¡Que tengas una linda semana!
Lehitra'ot,
Lisa
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